Conferencia de Eduardo Scala

Apuntes de Castilla y León para la historia del milenario juego.  Arévalo la ciudad global del ajedrez

El AjedreZ, Alfa-Omega, templo de todas las religiones con más de mil años de historia, tiene hondas raíces en Castilla y León. Significativamente en su bandera cuartelada aparecen los dos castillos o torres, en el centro invertido del tablero, acompañando a los dos leones rampantes.

San Genadio de Astorga, benedictino, es el primer santo ajedrecista. Encomendaba a sus monjes la práctica del juego del silencio para con elevada concentración acercarse a Dios. Murió (c. 936) donde surge el río Oza, en el bellísimo valle rodeado de montañas. En ofrenda a los célebres trebejos de marfil conservados en la iglesia de Peñalba de Santiago (El Bierzo, León), me atrevo a renombrar el Valle del Silencio, «Valle del AjedreZ».

Siglos más tarde, aparece la santa ajedrecista, abulense universal, Teresa de Jesús, nuestra patrona por su Camino de perfección en el que proclama que a Dios sólo se le puede dar jaque mate con la Dama-Humildad.

Alfonso X El Sabio, Rey de Castilla y de León (de Toledo, de Galicia, de Sevilla, de Córdoba, de Murcia, de Jaén y del Algarve), entre 1252 y 1284 realiza el magno proyecto ordenado en su códice: Libro de los juegos de Axedrez, dados, y tablas.

Isabel I de Castilla –tanto monta, lema de los Reyes Católicos– motiva el moderno ajedrez con la aparición de la poderosa Dama; Lucena publica en Salamanca y 1497 Repetición de amores y arte de axedrez, el incunable más antiguo que se conserva, dedicado al príncipe Juan, hijo de los Reyes Católicos, fallecido ese mismo año y, probablemente, aficionado al rey de los juegos como sus progenitores, los reyes.

La ciudad de Arévalo al vuelo manifiesta su conexión con el milenario juego: en su bandera, una torre y un caballo-caballero del tablero anuncian el acontecimiento: la admirable y venerada Torre de los Ajedreces. La ciudad de Arévalo al vuelo manifiesta su conexión con el milenario juego: en su bandera, una torre y un caballo-caballero del tablero anuncian el acontecimiento: la admirable y venerada Torre de los Ajedreces.

Ningún lugar en el mundo, de los múltiples espacios y museos dedicados al juego real, tiene un templo tan antiguo como el de la Iglesia de San Martín, con su antiquísima Torre mudéjar del siglo XII y los simbólicos doce tableros circulando el cubo. Además, en la histórica ciudad castellana se siente la real presencia de Isabel I. Al fondo, el Castillo-Silo, fortaleza del siglo XV, almacenando el legendario grano de trigo de Sissa.

A pesar de los arevalenses, los ajedrecistas y los políticos, todos estos hitos y avisos históricos descubren y hacen a Arévalo la Ciudad global del Ajedrez, Villa destinada a difundir la cultura y los beneficios del más universal de los juegos para servir a la sociedad actual A pesar de los arevalenses, los ajedrecistas y los políticos, todos estos hitos y avisos históricos descubren y hacen a Arévalo la Ciudad global del Ajedrez, Villa destinada a difundir la cultura y los beneficios del más universal de los juegos para servir a la sociedad actual.

Lugar: Día 29 de noviembre a las 12.30 horas en el Edificio Histórico de la Universidad